

Secretos de los pantanos de Irlanda
«A veces, lo único que se puede oír son los insectos en la brisa y, en primavera, cuando la llamada del cuco resuena en el silencio, es un lugar mágico».
Así resume su entorno de trabajo Colm Malone, guarda forestal local del pantano de Clara, en el condado de Offaly. Es poético, pero la tranquilidad de los pantanos y la belleza de este tranquilo paisaje harían que la poesía cautivase a cualquiera.


Una mañana gélida en el plantano de Clara, condado de Offaly
Magia de los pantanos
Hay algo mágico en el corazón secreto de Irlanda, pero su explicación científica es sencilla. Un pantano es un humedal llano que acumula turba, o material vegetal muerto, a una profundidad considerable por debajo del nivel del suelo. Muchos de nuestros pantanos están en el centro de la isla de Irlanda, en una zona conocida como el corazón secreto de Irlanda y que también cuenta con zonas montañosas y costeras.
Los pantanos de los condados de Offaly y Longford son principalmente pantanos elevados. Su formación es sencilla, aunque requiere mucho tiempo: a lo largo de miles de años, el material vegetal no descompuesto forma una capa gruesa y casi impenetrable de turba que crece progresivamente. A continuación, especies como el musgo colonizan la superficie superior y el pantano elevado crece.


Drosera de hoja redonda © Tina Claffey
Estos pantanos, que ya escasean en Europa, son lugares de delicado esplendor. En Irlanda, crecen varias especies de musgo esfagno porque pueden sobrevivir con agua de lluvia con bajo contenido de minerales. Apodado «el constructor del pantano», el esfagno puede absorber una cantidad de agua equivalente a 20 veces su peso.
«Sin musgo esfagno no tendríamos pantano. Estas hermosas plantas congeladas en el tiempo en las profundas charcas pantanosas también albergan diminutos mundos de fauna», comenta la fotógrafa Tina Claffey. Tina está especializada en la fotografía de naturaleza en los pantanos y humedales de Irlanda y acaba de publicar un libro sobre el tema titulado «Portal – Otherworldly Wonders of Ireland's Bogs, Wetlands & Eskers».
Un tapiz viviente
«Llevo años fascinada con el tapiz viviente que forman la flora y fauna de nuestros pantanos y humedales. Estos cercanos y antiguos entornos salvajes albergan muchas plantas y animales diferentes. Y cada estación tiene su propia belleza.
«Una de mis flores favoritas es la hermosa caléndula actuática, una de las primeras flores de la primavera. Es un regalo del cielo para los insectos que emergen en primavera», explica Tina.
Pero si estos insectos desean una vida larga, deben tener cuidado con las tres plantas insectívoras de Irlanda: la utricularia, la pinguicula y la drosera.
Belleza y amenaza
Sus colores vivos, seductores y atractivos vienen con una advertencia: sus tentáculos pegajosos pueden ser una cuestión de vida o muerte para cualquier efímera, polilla u otro insecto que pase.
La belleza y la amenaza se mezclan a la perfección en el pantano.
Vida en el pantano
De izquierda a derecha: fotógrafa Tina Claffey; escudo de abedul; doncella de ondas rojas; liquen de uñas © Tina Claffey
Leyenda y vida en el pantano
Durante siglos, los pantanos suministraron turba para cocinar y calentar los hogares, así como para actividades comerciales.
Pero, en las últimas décadas, se ha puesto de manifiesto el coste medioambiental de este uso de la turba y la práctica se está eliminando gradualmente. Estos lugares tranquilos se han convertido en una colección de reservas naturales donde crece una flora y fauna muy específicas.
Hábitats distintivos
Tómate tu tiempo y puede que veas un zorro comiendo mirtilos, un cernícalo acechando a un ratón de campo o libélulas revoloteando en las orquídeas silvestres. Los pantanos singulares, antiguos y mágicos de Irlanda albergan un grupo de personajes que conocen íntimamente cada rincón de su hábitat distintivo.
Las liebres también lo saben todo sobre los pantanos, dónde resguardarse, dónde encontrar las mejores colinas para pastar y cómo escapar de los depredadores. Y lo hacen con un ímpetu admirable. Aunque sus pies se parecen a los de un payaso, una liebre puede cruzar el pantano con una aceleración que no defraudaría a un piloto de Fórmula 1. Es un espectáculo sorprendente e impresionante.


Una liebre entre hierba algodonera © Fáilte Ireland/Tourism Ireland
La liebre aporta más información: la ubicación de la entrada a un mundo místico donde habitan dioses y héroes.
Curiosamente, resulta estar en los pantanos de Irlanda, si nos creemos la leyenda. Según la misma fuente, las liebres también saben dónde están los tesoros enterrados, por lo que son unos animales dentudos y polivalentes.
Luces danzantes
El material en descomposición del pantano produce otro fenómeno denominado «fuego fatuo», y no nos referimos a la ópera cómica de Manuel de Falla.
El fuego fatuo es una luz bailando a lo lejos en el pantano que solo puede verse en las noches más oscuras. Hubo una época en la que se solía creer que se trataba de espíritus de los muertos atrayendo a los viajeros a los traicioneros humedales.
Una vez atrapados en el pantano, los espíritus no podían entrar ni en el cielo ni en el infierno, y pasaban sus días deambulando por el mundo.


Bram Stoker, autor de «Drácula» © Alamy
La conexión con el conde Drácula
El fuego fatuo aparece en «Drácula». El escritor dublinés Bram Stoker nunca visitó Transilvania, pero había viajado mucho por Irlanda y conocía bien los pantanos.
Su conde de colmillos afilados hace referencia a la creencia popular de que estas extrañas luces del pantano marcan el lugar donde está enterrado el tesoro. El conde Drácula siempre estaba dispuesto a ayudar.
Explicaciones científicas
Las explicaciones científicas más pragmáticas del fuego fatuo suelen centrarse en la combustión espontánea de los gases de hidrocarburos emitidos por la turba en descomposición.
Las leyendas proceden de los habitantes de los pantanos desde la prehistoria, así que han tenido mucho tiempo para perfeccionar su folclore, historias fantásticas y sagas.


Hombre de Croghan, exposición Royal and Sacrifice © Museo Nacional de Irlanda
El lado siniestro de los pantanos
Quienes transmitieron las historias populares de generación en generación han tenido durante mucho tiempo pruebas tangibles de la existencia de algo sobrenatural en los pantanos.
«Donde cada colina tiene sus héroes y cada pantano sus huesos», escribió el autor norirlandés Sam Hanna Bell. De hecho, se suelen descubrir huesos en la turba. Muchos incautos tuvieron un final prematuro, quizá al salirse del camino seguro e intentar atravesar los traicioneros pantanos en la oscuridad para volver a casa.
Asesinados en la Edad de Hierro
Otros tuvieron una muerte más escalofriante. En 2003, alguien contactó con la Policía local del condado de Offaly tras hallar un cadáver en el pantano cerca de Croghan Hill.
La Oficina del Patólogo del Estado pronto confirmó que era un caso antiguo. La investigación posterior reveló que el cadáver pertenecía a un veinteañero alto que había sufrido una muerte muy violenta a comienzos de la Edad de Hierro de Irlanda (entre el 800 a. C. y el 400 d. C.). Le habían apuñalado, decapitado y arrancado los pezones.
En 2003, en el condado de Meath, se encontró el cadáver de otro asesinado en la Edad de Hierro que también parecía haber sufrido un final sumamente horripilante. Estos dos hombres, junto con muchos más hallados en los pantanos, son conocidos como cuerpos o momias de pantano.
Descubrimiento de las momias de pantano
Isabella Mulhall, cuidadora ayudante de la División de Antigüedades Irlandesas y coordinadora del proyecto de investigación de momias de pantano en el Museo Nacional de Irlanda, explica la importancia de estos hallazgos: «La naturaleza conservadora de los pantanos ha dado lugar a la existencia de las denominadas momias de pantano, restos humanos que a menudo se conservan especialmente bien».
«Mediante la investigación», comenta, «se puede averiguar cómo murieron y quienes podrían haber sido... nos han dado la oportunidad de encontrarnos cara a cara con nuestros antepasados».


Museo Nacional de Irlanda, Kildare Street, Dublín © Tourism Ireland
La exposición Kingship and Sacrifice del Museo Nacional de Irlanda en Dublín investiga este fenómeno y en ella se pueden ver momias de pantano, así como otros objetos como vestimentas reales, utensilios y armas. «La violencia infligida a estas personas, y a muchas de las que se encontraron en Europa occidental, fue excesiva», señala Isabella. «Sus vidas tuvieron un final traumático».
Embajadores de su época
«Sean cuales fueren las circunstancias de su brutal y prematura muerte, estos extraordinarios individuos han llegado como embajadores de su época que se comunican con nosotros después de milenios».
«No solo comparten los elementos más oscuros de su mundo enigmático (el asesinato y sacrificio humano), sino también los aspectos más elementales de su vida cotidiana, con los que todos podemos identificarnos en nuestra humanidad compartida».
Escenas de los pantanos de Irlanda
De izquierda a derecha: pantano de Mongan, condado de Offaly; romero de pantano, pantano de Clara, condado de Offaly; Parque de Descubrimiento de Lough Boora, condado de Offaly; flor silvestre, pantano de Clara, condado de Offaly
Descubriendo el pantano
La turba del pantano forma parte de la cultura de Irlanda. Durante muchos siglos, el olor de turba ardiendo en las zonas rurales indicaba a un viajero que había llegado a casa. Poetas, artistas y escritores se han visto influidos por el pantano, por sus aromas, sonidos y silencio.
Impacto medioambiental
Ahora se conoce el impacto medioambiental de la combustión de turba, y los esfuerzos de conservación han dado lugar a la eliminación gradual de esta práctica. Los pantanos intactos almacenan grandes cantidades de carbono, por lo que reducir el corte de turba ha supuesto una gran ayuda para las medidas destinadas a evitar el cambio climático.
Este paso positivo tiene la ventaja de preservar los espacios silvestres en el corazón secreto de Irlanda, creando una cadena de reservas naturales y paraísos de la biodiversidad.


Hierba algodonera © Fáilte Irlanda
Uno de ellos es el pantano de Allen, un gran pantano elevado entre los ríos Liffey y Shannon del corazón secreto de Irlanda. Aquí hay muchos pantanos en los que los lugareños han extraído toda la producción de turba para calentar sus hogares.
El Bog of Allen Nature Centre es el lugar perfecto para conocer la historia, cultura y vida silvestre de la zona. Las rutas por bosques/turberas, los jardines y las exposiciones ofrecen una visión completa del hábitat y de quienes han vivido aquí durante miles de años.
Una reserva natural viviente
El Irish Peatland Conservation Council, que gestiona el centro, también se encarga del Lodge Bog, una reserva natural viviente con droseras y zarapitos vivos.
Desde las pasarelas, puedes ver cómo la marea de hierba algodonera se ha apropiado de las turberas ahora que el corte de turba ha cesado en esta zona. Otras flores y plantas, como el arándano, mirtilo, yero y asfódelo de pantano, también disfrutan de la calma del ahora tranquilo pantano. Aquí hay suficiente vegetación para cautivar al botánico más exigente.


Colm Malone, guarda de National Parks & Wildlife en el pantano de Clara, condado de Offaly
El pantano de Clara, en el condado de Offaly, es el mayor pantano elevado intacto de Irlanda y forma parte del pantano de Allen. Colm Malone, el guarda local de National Parks & Wildlife, probablemente lo sepa mejor que nadie.
«Llevo trabajando aquí desde 1994 y me sigue fascinando. En primavera y verano, la vegetación atrae a una enorme variedad de polillas y mariposas».
Mira con atención y verás de todo, desde la gran níspola, que solo vive en pantanos húmedos, hasta la doncella de ondas rojas.
Lejos de la civilización
«Básicamente, me enamoré del pantano. Me encanta adentrarme en el pantano, lejos de la civilización».
Colm está acostumbrado a los cambios de estaciones. «Un momento especial para mí es cuando los zarapitos en reproducción, las aves autóctonas, regresan en primavera. Parecen emocionados de volver».


Ciclismo en el Parque de Descubrimiento de Lough Boora, condado de Offaly © Fáilte Irlanda/Tourism Ireland
El Parque de Descubrimiento de Lough Boora se encuentra al sur del pantano de Clara, en el condado de Offaly. La zona del pantano de Boora suministró más de un millón de toneladas de turba cada año para uso comercial y doméstico entre los años 50 y 70.
Esta producción ya ha cesado y la tierra se está recuperando para la agricultura, el ecoturismo y la educación. Además de sus atractivos naturales, el pantano de Boora alberga 24 espléndidas esculturas inspiradas en el legado industrial de la zona.
Descubrimientos de la Edad de Piedra
En 1977 se descubrió un yacimiento de la Edad de Piedra en Lough Boora. Las excavaciones revelaron un asentamiento temporal de la era Mesolítica (de hace unos 8.000 años). Se descubrieron hachas de piedra, puntas de flechas y cuchillas alrededor de una serie de zonas para hogueras. Nuestros antepasados se sentaban alrededor del fuego a contar historias sobre la caza del día.


Asfódelo de pantano © Tina Claffey
El pantano de Mongan, también en el condado de Offaly, está rodeado del clásico campo de pantanos elevados, un mosaico de piscinas, colinas y «jardines» llanos de musgo esfagno.
Las colinas albergan una amplia variedad de vegetación, incluyendo el brezo común, romero de pantano, arándano, drosera y las flores en forma de estrella de color amarillo azufre del asfódelo de pantano. Tina Claffey destaca el trébol acuático para hacer una mención especial. «Sus delicadas flores amarillas están rodeadas de pelusa blanca y son un placer para la vista».


Clonmacnoise, condado de Offaly © Fáilte Irlanda/Tourism Ireland
Monasterios y castillos
El Pilgrim’s Road hasta el asentamiento del monasterio de Clonmacnoise, en el condado de Offaly, rodea el extremo norte del pantano de Mongan antes de llegar al monasterio a orillas del río Shannon. Justo al sur se encuentra el castillo de Clonony, construido por el clan MacCoghlan, pero posteriormente tomado por el pueblo de Enrique VIII.
Finalmente acabó en poder de Tomás Bolena. María e Isabel Bolena vivieron y murieron en Clonony, y sin duda recorrieron el pantano tal vez pensando en el destino de su trágica hermana, Ana Bolena, ejecutada por Enrique VIII.
La lápida de las hermanas se encuentra a unos 100 metros del castillo.


Castillo de Clonony, condado de Offaly
La localidad de Faddan More, en el condado de Tipperary, está a menos de 5 km de Clonony. Eddie Fogarty, trabajador de la turba, descubrió un libro medieval de salmos en 2006.
Estaba abierto por el Salmo 83 y Eddie fue el primero en más de 1.200 años en ver sus palabras en latín. Pero no pasó mucho tiempo revisando los versos, ya que cubrió inmediatamente el libro con turba húmeda y se puso en contacto con el Museo Nacional.
Tesoro enterrado
La rápida actuación de Eddie ayudó a conservar uno de los mayores tesoros de principios de la época medieval de Irlanda. El «psalter», probablemente escrito alrededor del año 800 d. C., se exhibe actualmente en el Museo Nacional de Irlanda. Se cree que fue escrito en Clonmacnoise o en alguno de los numerosos monasterios cercanos.
Los monjes y escribas de los asentamientos religiosos del corazón secreto de Irlanda se calentaron las manos con hogueras de turba. Los grandes castillos de la zona también se mantenían calientes con enormes hogueras alimentadas con turba del pantano.


Castillo de Clonony, condado de Offaly
El castillo de Leap se encuentra a unos 25 km al sur de Clonony y se dice que es el más encantado de Irlanda. El propietario Sean Ryan confirmó los sistemas de calefacción antiguos de esta poderosa fortaleza. «Usábamos turba, pero la hemos eliminado ahora que han quedado claros los aspectos medioambientales de quemarla».
El castillo de Leap protege el paso de Slieve Bloom a Munster desde el siglo XIII. Los huéspedes inesperados, que llegaban en legiones, eran recibidos con agua hirviendo, alquitrán, flechas y rocas lanzadas desde lo alto de los matacanes.
El castillo está asociado a muchas leyendas macabras. La Capilla Sangrienta recibe su nombre de sucesos previsiblemente horripilantes en tiempos medievales, pero incluso ahora se observan apariciones extrañas, aunque por suerte de naturaleza más bondadosa.
Castillo de Leap, condado de Offaly
De izquierda a derecha: vistas desde el castillo de Leap; Sean Ryan, propietario del castillo de Leap; castillo de Leap; la Capilla Sangrienta del castillo de Leap
Sean Ryan y su familia viven aquí desde 1994. Sean se toma con filosofía el inquietante aspecto del castillo de Leap e insiste en que no todo es miseria y desolación. «La mayoría de los espíritus que vemos son buenos», comenta. «No hemos tenido problemas».
«Pero no cabe duda de que aquí hay una presencia. Algunos visitantes encuentran una barrera física para entrar. Algunos han descrito una sensación de estrangulamiento alrededor del cuello».
Quién sabe, los seres aterradores del mundo de los espíritus podrían haber salido de los pantanos de Offaly para deambular por aquí.
Desde mantequilla de pantano hasta caminos de robles
El lago de Clear se encuentra cerca, en la localidad de Glendossaun. Situado a más de 300 metros sobre el nivel del mar en las montañas de Slieve Bloom y rodeado de pantanos, nunca se seca ni se desborda. Pero la leyenda insiste en que no tiene fondo. Así que ten mucho cuidado.


Lago de Clear, condado de Offaly
En el pantano se han encontrado momias de pantano, textos religiosos, herramientas, armas y broches de hace miles de años. También mantequilla de pantano: los cortadores de turba de Irlanda a menudo han encontrado trozos de hace 5.000 años. Guardada en vasijas o recipientes de madera, o envuelta en pieles de animal o corteza, la pregunta es por qué nuestros antepasados querían enterrar mantequilla.
Evidentemente, la mantequilla era una materia prima valiosa, posiblemente utilizada para pagar impuestos. Así que el pantano era un práctico «frigorífico» o quizá un lugar seguro para esconderla de los ladrones. Por otra parte, la mantequilla podría haber sido una ofrenda votiva. O, sencillamente, enterraban mantequilla en el pantano para mejorar su sabor.
Si encuentras un poco de mantequilla en el pantano, te aconsejamos que no la untes en el bocadillo. Cúbrela en turba y llama al museo.
Secretos de los pantanos
De izquierda a derecha: vía Corlea, condado de Longford; mantequilla de pantano en el Museo Nacional de Dublín ©, Museo Nacional de Irlanda; colina de Uisneach, condado de Westmeath; pasarela en el Centro de Visitantes de la vía Corlea
Rutas hacia el pasado
Otra cosa que el pantano ha conservado es una antigua red de caminos. En el pantano de Corlea, condado de Longford, se descubrieron varios caminos de madera en los 80. El hallazgo más impresionante fue un camino de robles especialmente bonito cerca de Keenagh.
Según el análisis de los anillos de los árboles, se construyó en el año 148 a. C., por lo que es el más antiguo y grande de su tipo en la Europa prehistórica. Aunque posiblemente este récord no le hubiese interesado a quienes lo construyeron. La vía Corlea parece haber sido especial, un paso definido sobre las calzadas de maleza que permitió a los lugareños abrirse camino hasta la ciénaga.
El pantano ha conservado suficientes tablones de madera de la vía Corlea para que los arqueólogos confirmen que su construcción fue relativamente sofisticada. La colina de Uisneach, el centro de rituales de Irlanda, y Rathcrogan, la antigua capital de la provincia de Connacht, están cerca, en los condados de Westmeath y Roscommon, respectivamente. Así que quizá el camino conectaba estos lugares reales con fines ceremoniales.


Pasarela de Cuilcagh, condado de Fermanagh © Tourism Northern Ireland
Las turberas
La turba de las turberas se ha ido apoderando de grandes extensiones de suelo ondulante, y no es tan antigua ni tan profunda como la de los pantanos elevados. La pasarela de Cuilcagh, en el condado de Fermanagh, también denominada la «Escalera al Cielo», atraviesa una enorme extensión de turberas. Una escalera de madera acaba ascendiendo hasta un mirador en la montaña Cuilcagh, que ofrece vistas magníficas del pantano circundante y más allá.
Cerca de allí se encuentra Sliabh Beagh, que se extiende por los condados de Monaghan, Tyrone y Fermanagh, y es una de las turberas protegidas más importantes de Irlanda.


Musgo esfagno, pantano de Clara, condado de Offaly
Los pantanos temblantes
Los pantanos temblantes no son tan aterradores como suena. Se encuentran en las zonas más húmedas del pantano, a veces en orillas de lagos o en valles de zonas montañosas. La vegetación, principalmente el musgo esfagno, forma una lámina flotante sobre la turba muy húmeda o el agua.
La capacidad del musgo esfagno para absorber el agua es el motivo por el cual los pantanos son tan pastosos y a veces «tiemblan», o vibran bajo los pies. Esa es la explicación botánica. Evidentemente, quienes creen en los duendes del pantano, esos seres etéreos que deambulan por estas zonas, creen que la causa de los temblores es otra…
Paisajes legendarios
Las montañas de Cooley, en el condado de Louth, albergan muchos pantanos temblantes, así como leyendas, desde las importantes a nivel internacional hasta las intrigantes a nivel local. Este es el eje central de El robo del toro de Cooley, una de las grandes sagas irlandesas de la antigüedad.
Hermosa, evocadora, romántica y vacía, esta zona no solo sirvió de inspiración para el épico robo del toro, sino también para las sagas islandesas, según nada menos que Halldór Laxness, ganador del Premio Nobel.


Vista de las montañas de Cooley y Carlingford Lough desde el mirador de Flagstaff, condado de Down © Tourism Ireland
Es fácil ver cómo surgieron las leyendas de Cooley. Las escarpadas montañas se elevan desde el mar y los sinuosos caminos conducen a través de velos de niebla hasta el pantano de montaña: «banshees», púcas y otros seres místicos forman parte del folclore.
Pero no tengas miedo. En realidad, si caminas por un sendero sinuoso a través de un pantano y oyes un ruido, es más probable que sea un halcón peregrino o un cuervo que un «banshee».
Aun así, con los pantanos de Irlanda nunca se sabe…
Turberas de Irlanda
De izquierda a derecha: pantano de Roundstone, condado de Galway; Céide Fields, condado de Mayo; meseta de Garron, condado de Antrim; Slieve Donard, condado de Down © Shutterstock
Cuatro turberas para explorar
Roundstone, condado de Galway
Las turberas atlánticas de Roundstone, en Connemara, son lugares tranquilos, remotos y repletos de vida silvestre. Pero desempeñaron un papel importante en la historia del transporte. El avión de Alcock y Brown aterrizó en el pantano de Derrigimlagh, en el extremo occidental, en 1919. El primer vuelo transatlántico del mundo terminó aquí, en el condado de Galway.
Céide Fields, condado de Mayo
Céide Fields, en la costa norte de Mayo, es un paisaje arqueológico de importancia internacional. Con más de 5.000 años de antigüedad, la conservación de la zona se debe al amplio crecimiento de la turbera.
Pantano de Donard, condado de Down
El pantano de Donard se encuentra en un paso solitario al abrigo de Slieve Donard, la montaña más alta de Irlanda del Norte. El escritor de Belfast C. S. Lewis recorrió estas colinas, probablemente fantaseando sobre lugares como Narnia. Sin duda, cuando la niebla plateada empieza a levantarse del pantano de Donard en una mañana de primavera, todo el lugar parece haber salido de un cuento de hadas. o de una crónica.
Meseta de Garron, condado de Antrim
Los arroyos de la meseta de Garron, una turbera de montaña, descienden por los glens y adoptan un tono marrón al mezclarse con la turba. Esta situación ha dado lugar a una serendipia: en el extremo noroeste del pantano está Bushmills, la destilería con licencia más antigua del mundo, ya que lleva fabricando whiskey legalmente desde 1608. Quizá los lugareños lleven fabricándolo más tiempo en las laderas.