

Seis de los tesoros históricos de Irlanda


Libro de Kells, Trinity College Dublin
El Libro de Kells es uno de los manuscritos ilustrados más bellos de la época de los primeros cristianos. Se trata de una fastuosa obra maestra con una historia especialmente dramática. Procede de un monasterio en la isla de Iona, frente a la costa oeste de Escocia, e incluye los cuatro Evangelios en latín profusamente decorados con iconografía cristiana tradicional y figuras intrincadas de seres humanos, animales y bestias míticas. En el año 806 d. C., los vikingos saquearon el monasterio de Iona y causaron 68 muertes. Los monjes se vieron forzados a huir por el mar de Irlanda hacia un nuevo monasterio en Kells (condado de Meath), y se llevaron su preciado manuscrito. Se cree que terminaron el libro aquí, una vez asentados en la Irlanda rural. El libro se ha conservado a lo largo de los siglos y actualmente se exhibe en el Trinity College Dublin. ¡Prepárate para asombrarte con sus increíbles detalles!


Museo Medieval, Waterford
Solo podemos imaginar el efecto que estas prendas celestiales tenían en los ciudadanos de la Waterford del siglo XV al brillar bajo la luz tenue de la catedral. Se trata del único conjunto completo de vestimentas medievales que ha sobrevivido en el norte de Europa y se confeccionaron en seda italiana con exquisitos paneles bordados que representan escenas de la Biblia. Puede que no siempre hayan pasado por buenos momentos (estuvieron enterradas durante 123 años para ocultarlas del ejército de Cromwell en el siglo XVII), pero cuando las visites en el Museo Medieval de Waterford comprobarás que su aspecto sigue siendo maravilloso.


Museo del Úlster, Belfast
Año 1588. Varias tormentas azotan los turbulentos mares de las costas oeste y norte de Irlanda. De los 130 barcos de la Armada Española que fueron enviados a invadir Inglaterra, 30 han naufragado por culpa de las terroríficas condiciones, causando una gran pérdida de vidas. Actualmente, en el Museo del Úlster de Belfast se exhiben multitud de artefactos recuperados de los barcos naufragados. Entre ellos se encuentran objetos personales de oficiales y cañones de bronce, pero lo más destacado de la colección es el precioso colgante dorado con forma de salamandra y rubíes incrustados del siglo XVI.


Iglesia de San Patricio en Saul
En este pequeño pero fascinante museo de la histórica localidad de Downpatrick se repasan nada menos que 9.000 años de historia de la humanidad. Pero lo que realmente despierta la imaginación son las cruces lapidarias de los primeros cristianos del diminuto pueblo de Saul. Estas cruces se adentran directamente en el pasado y describen la relación de este pequeño pueblo con uno de los santos más famosos del mundo: San Patricio. En el año 432 d. C., San Patricio fundó en un humilde granero de la zona su primera iglesia. Las pesadas e importantes cruces exhibidas en este museo proceden del pequeño cementerio de Saul.


Museo Nacional de Irlanda
Hay muchas cosas en el Museo Nacional de Irlanda que te dejarán boquiabierto: las momias de pantano de la Edad de Hierro; el cáliz de Ardagh (que un recolector de patatas descubrió en el siglo XIX); y una campana de hierro que se dice que perteneció a San Patricio. Pero la brillante, resplandeciente e inspiradora colección de Ór es realmente especial. Con una antigüedad comprendida entre el 2200 a. .C. y el 500 a. C., es la mayor colección y una de las más importantes de objetos de oro prehistóricos en Europa occidental. Las exquisitas piezas incluyen torques, collares, pulseras y prendedores de oro que siguen inspirando a los actuales diseñadores de joyas de Irlanda.


Roca de Cashel, condado de Tipperary
La capilla de Cormac se encuentra en la monumental Roca de Cashel, en el corazón del Golden Vale del condado de Tipperary, y fue construida en el siglo XII por Cormac, rey de Munster. A pesar de años de decadencia, se pueden observar santos de cabeza dorada, manos superpuestas en un azul zafiro y túnicas de un color rojo sangre en el interior de estos muros húmedos y misteriosos. Estos frescos son los más antiguos de su estilo en la isla de Irlanda y son realmente impresionantes, tanto por su belleza como por su singularidad.